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Quijotadas. Al margen de una poeta samaria

A una poeta, si se la conoce, se la conoce dos veces. A María Teresa Escobar De Andreis, Mary , la conocí hace un mes en Santa Marta, a donde fui a decirle adiós a Pompo , un amigo mutuo, muerto cuando les cumplió a los sueños que él no pudo alcanzar. Pero ese es otro cuento. U otro poema. La segunda vez que conocí a María Teresa Escobar De Andreis fue hace una semana, a través del poemario Al margen , publicado casi sin que ella se diera cuenta, pues no le gustan esas vainas de la fama, las entrevistas, las fotos, las reseñas, la demanda de tiempo para atender periodistas y amigos. Aunque a los últimos sí los recibe con grande afecto, pues, como el también caribeño Gabriel García Márquez, ella escribe para que los amigos la quieran más. Y para quererse a sí misma. O para dejar plasmado en palabras sobre papel lo que quiere, lo que teme, lo que anhela. A María Teresa Escobar De Andreis se la puede conocer dos veces, porque ella nació dos veces. Es que ya murió una vez, en un accid...

Quijotadas. ¡Qué aburrimiento!

Llegar a la oficina y confirmar que no han devuelto el disco duro del computador. No tener un libro a la mano. Tener, eso sí, una gripa espantosa -como todas- y muy poco ánimo. Estoy en la universidad. Acabo de terminar clase vespertina y dentro de hora y media empieza la sesión con otro grupo. El tiempo pasa lento. Demasiado. Al punto que prefiero no mirar el reloj que me hace coquitos desde la muñeca de mi brazo izquierdo, que soporta con dejadez mi cabeza. Es la mano derecha la que dibuja irreconocibles figuras que deben ser letras y palabras, pero ni siquiera ahora mismo podría traducirlas. A lo mejor es lo mejor, porque de pronto se trata de galimatías escritos al azar, sin orden, sin secuencia, sin lógica. Pero en algo debo ocupar este tiempo, pues de lo contrario sería más aburrido. Lo más probable es que cuando esté aliviado relea estas notas garabateadas sobre un cuaderno del Comité Internacional de la Cruz Roja que me regalaron hace como año y medio, y no había abierto. No ...

Quijotadas. Literatura, religión y bendición a la guerra

Una de las frases que animan a Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, para que en la batalla definitiva expulse a los marroquíes que durante ocho siglos han vivido pacíficamente en la Península ibérica, es: "Delan' Mio Cid, /(é delant todos) ovistete [genial] para alabar que matáras al moro".  La frase forma parte de la epopeya anónima Cantar de Mío Cid  (1200), que narra la forma como los castellanos se deshicieron de los africanos, que al ser vencidos militarmente cruzaron el Mediterráneo y regresaron a la tierra de sus ancestros. Curioso es que Cid significa Señor, en árabe. Y aunque podría catalogarse como lo que hoy es un mercenario, desde finales del siglo XI Rodrigo Díaz de Vivar es considerado un héroe nacional en España y varios monumentos testimonian su paso por este mundo. Es uno más de los centenares de ejemplos de la forma como la literatura ha sido puesta al servicio de causas políticas y militares, con la excusa de la religión. Se suponía que de...

Quijotadas. Israel, ¿cómo has podido olvidarlo?

De Roger Waters: No puedo expresar adecuadamente mis sentimientos en este "Día de la Nakba". Mis sentimientos de profunda tristeza por los que fueron llevados de sus h ogares bajo amenaza de muerte hace setenta años. Mis sentimientos de compasión por las afligidas madres, padres, hermanas, hermanos, tíos, tías, grandes padres abajo, todos estos años. Mis sentimientos de desprecio absoluto por potus e ivanka y kushner y adelson y el resto de esa odiosa y mortal tripulación. Mis sentimientos de amor por mis hermanos y hermanas en Palestina y todos los refugiados palestinos en todas partes. Mis sentimientos de amor por todos mis hermanos y hermanas judíos, especialmente en JVP. Veo quién eres, podría llorar hoy por tu inquebrantable humanidad. Mis sentimientos de admiración sin límites para toda la gente de Gaza y la ribera occidental por su heroica resistencia no violenta a la brutal ocupación israelí Mis sentimientos de gratitud hacia Sudáfrica, Turquía y la Re...

Quijotadas. Cuello de jirafa

La única historia que María del Rosario Laverde no ha contado bien es una en la que estoy involucrado. Alguien diría que no quiere recordar, pero siempre me lo echa en cara. Resulta que estábamos en el Taller de Escritores de la Universidad Central, con Isaías Peña Gutiérrez, quien sugirió un ejercicio y ella, antes de leerlo en voz alta, me pidió que lo revisara. No alcancé a comentarle que tenía varios errores de puntuación y tal vez uno o dos de tildes, cuando Isaías la señaló para que ella encabezara el grupo de lectores. A todos les gustó. Nos gustó. Pero, al oído, le dije, contundente: "está muy bien leído, pero mal escrito". Todavía me pregunto cómo aceptó ser mi amiga, y doy fe de que sigue siéndolo. Con un afecto inmenso, con el respeto de quienes hemos compartido secretos y complicidades. Y amistades. Y las letras, pues ella es una maravillosa poeta, que vive y sueña y piensa y transpira poesía. Ahora le dio por escribir en prosa, pero eso no significa que haya dej...

Quijotadas. El guerrillero más feliz del mundo ha muerto

Por Javier Correa Correa  Se necesitaron treinta y tres años para que el guerrillero más feliz del mundo muriera. Para que un científico con el cerebro compartimentado develara el secreto mejor guardado e identificara ese montón de huesos como los que alguna vez soportaron con alegría el cuerpo de Alfonso Jacquin, Aldo .  Hoy, tal vez, sus hermanas puedan dormir en paz, la paz que para este país no encontró él. La paz que fue traicionada y que lo impulsó a juzgar al gobierno y a los militares y a la justicia y a los indolentes colombianos. Alfonso Jacquin, quien creyó que iba a sobrevivir a la guerra y que iba a ser un gobernante ético y osado, el mismo que se reía a carcajadas y con su acento caribe estaba seguro de que sería capaz de convencer al mundo de la justeza de su causa, ha muerto. Entró y salió vivo del Palacio de Justicia, en noviembre de 1985, y desde entonces nadie volvió a escuchar su voz ni a ver sus ojos pícaros ni a admirar su sonrisa perfecta. Sus ama...

Quijotadas. Chela

Ya anunció su arribo el viento sopla a su favor las velas están templadas la barca -pequeña- avanza sobre aguas mansas. Ella duerme. Hace muchos meses sus músculos se soltaron y el cuerpo se mece al vaivén de las olas. Ella no navega, ya. Ella duerme. Aunque estuviera despierta de su boca no saldrían palabras sus ojos son los que hablan con lentitud con tristeza con una que otra lágrima. Ella piensa mientras duerme recuerda su vida siente a Roberto siente a Carmenza la hija mutua y espera. Ella confía en que la barca -pequeña- la recoja la ice le devuelva el habla y el movimiento. Ella aguarda la muerte que ya arribó.

Quijotadas. Testigos olvidados, en el Día del Periodista

Por Javier Correa Correa Con un conversatorio sobre “Periodismo y paz en Colombia”, la Universidad Central conmemorará el Día del Periodista el próximo viernes 9 de febrero. El evento contará con la participación de la periodista e investigadora Luisa Fernanda Gómez, quien realizó una minuciosa investigación sobre el tema, en compañía de Andrés Felipe de Pablos, como proyecto de grado como comunicadores sociales en la Universidad Javeriana. El trabajo fue nominado a la 35 versión del Premio del Círculo de Periodistas de Bogotá –CPB– en la categoría de tesis o investigación universitaria hace un año. El texto, que recoge los testimonios de 21 reporteros que cubrieron los procesos de paz entre 1986 y 2016, fue publicado por la Universidad del Rosario bajo el título de Testigos olvidados. Periodismo y paz en Colombia. Además de los testimonios, se hace una contextualización política e histórica de los procesos adelantados por las diferentes administraciones en los últimos 32 añ...

Quijotadas. Amos Oz, persona que detenta la feliz carga de la literatura

Por Javier Correa Correa Amos, en hebreo, significa “el que detenta cargas”. Y tal vez la más pesada carga que detenta Amos Oz, el hombre de 78 años que escribe novelas casi autobiográficas, es la relación entre israelitas y palestinos en una tierra milenaria en la que han vivido o por la que han transitado varias de las más importantes personas en la historia de la humanidad. En Jerusalén, donde el escritor nació en 1938, existen, por ejemplo, sitios sagrados de los católicos, los musulmanes y los judíos. Desde su natal Rusia, Yehuda Arie Klausner y Fania Mussman, los padres de Amos, migraron a Israel cuanto todavía era la tierra de Palestina ocupada por Inglaterra. Hoy, Palestina es ocupada por Israel, y Amos Oz se ha declarado opositor a la guerra, frente a la cual considera que la supervivencia de ambos pueblos depende de que haya convivencia pacífica. Por ejemplo, dijo que los bombardeos a la Franja de Gaza han sido “crímenes de guerra”. Esto le ha costado señalamie...

Quijotadas. Rogelio Echavarría, El transeúnte tímido

Por Javier Correa Correa Conocí a Rogelio Echavarría cuando yo era todavía un adolescente y aspiraba a ser, como él, escritor y periodista. Fue él uno de los más constantes y fieles amigos de Felipe González Toledo, aquel que, según Gabriel García Márquez, había inventado la crónica roja en Colombia. Además de amigos, fueron socios y durante el régimen de Gustavo Rojas Pinilla fundaron el semanario Sucesos , que duró poco tiempo. O demasiado, si pensamos que sobrevivió a la dictadura y todas las dictaduras son eternas. Regresaron a uno de los dos periódicos capitalinos hasta cuando tuvieron edad para jubilarse y dejar atrás los afanes del periodismo diario. Pero siguieron escribiendo. Y Rogelio, además de escribir, se dedicó a hacer antologías de poetas noveles o que han pasado al olvido. Una tarde leí unos versos de un muchacho imberbe, estudiante de la Universidad Nacional. Llamé a Rogelio y le leí el poema. Con urgencia me pidió que se lo hiciera llegar y lo incluyó en un...

Quijotadas. Tamara, arte y testimonio

Por Javier Correa Correa Con la impecable –y dramática– interpretación de Luis Fernández, y bajo la dirección de Elia K. Schneider, la película venezolana Tamara narra la vida de Tamara Adrián, abogada que tras una vida de incertidumbre decide cambiar su sexo masculino por el femenino. Estrenada en noviembre de 2016 en Caracas, la película contó con la asesoría directa de Tamara Adrián, primera persona transgénero en ser elegida diputada en Venezuela y América Latina, luego de haber pasado por la universidad en calidad de profesor y profesora, donde enfrentó con dignidad y entereza las primeras manifestaciones de homofobia por parte de directivas y hasta estudiantes y, no obviamente pero también, de docentes. Tamara empezó desde niña a sentir que, como ya se ha vuelto frase de cajón, vivía en un cuerpo que no le correspondía. Pero ella –aún era él– sabía que sí era su cuerpo pero que debía ser cambiado. Viajó a París y regresó a Caracas por a...

Quijotadas. El elogio de la sombra

“… me gustaría resucitar, al menos en el ámbito de la literatura, ese universo de sombra que estamos disipando... Me gustaría ampliar el alero de ese edifico llamado “literatura”, oscurecer sus paredes, hundir en la sombra lo que resulta demasiado visible y despojar su interior de cualquier adorno superfluo. No pretendo que haya que hacer lo mismo en todas las casas. Pero no estaría mal, creo yo, que quedase aunque solo fuese una de ese tipo. Y para ver cuál puede ser el resultado, voy a apagar mi lámpara eléctrica”. Junichiro Tanizaki, El elogio de la sombra.

Quijotadas. Historia (privada) de la violencia

Por Javier Correa Correa Los 28 tratan de justificarse y de justificar a sus abuelos, padres, madres, tíos, hermanos. Y se contradicen entre sí. De esa forma, en lo que podría ser considerada una suerte de intriga televisiva, se va tejiendo la trama de lo que fue la historia de la primera mitad del siglo xx en Colombia, que es lo que nos tiene como nos tiene. Porque esos familiares, la mayoría de los cuales reposan en cementerios detrás –o debajo– de lápidas pomposas mientras bustos y estatuas suyos son exhibidos en parques y patios de colegios, fueron en su momento presidentes, primeras damas, ministros, intrigantes, osados, cobardes, soñadores, frenteros, solapados, corruptos o leguleyos al mejor estilo santanderista. Y reforzaron un statu quo que les permitiera disponer y preservar esos privilegios de los que ahora gozan sus descendientes. Privilegios que excluyen, por cierto, al más del noventa por ciento de la población colombiana. A veces, permiten que uno u otro se ...

Quijotadas. De Las Mil y una noches

Un pequeño homenaje a la librería Lerner, donde lancé mi primera novela, La mujer de los condenados . La fachada de la nueva sede de la librería reproduce este texto de Las mil y una noches : "El libro es el mejor compañero en los ratos de soledad y el mejor de los amigos cuando en tierra extraña somos peregrinos. (...) Y el mejor de los visitantes y el que más nos entretiene y distrae y más instrucción y deleite nos ofrece".

Quijotadas. Memoria de jirafa

Por Javier Correa Correa Conocí a María del Rosario Laverde hace más de veinte años en el Taller de Escritores de la Universidad Central que, bajo la dirección de Isaías Peña Gutiérrez, se realizaba cada semana. Los aprendices de escritores llevábamos nuestros textos, con el temor de someterlos al juicio público, pero al mismo tiempo con la osadía de hacerlo. Se escribe para uno mismo pero también para un etéreo grupo de eventuales lectores. Por su notoria altura y en un juego con su nombre, otro compañero, quien había también estudiado literatura con ella en la Universidad Nacional, la bautizó como “Camándula”. Así se quedó para mí y para mis hijos, aunque María José, mi hija mayor, en medio de su despiste la renombró como “Caléndula”. María del Rosario todavía suelta una de sus sonoras carcajadas cuando la llamamos con uno u otro nombre. Casi nunca con el que le pusieron en la pila bautismal. Su propio hijo en una ocasión pretendió insultarla y le gritó en medio de una furia i...