Le doy la bienvenida a Anairda Castor, la lectora y escritora colombiana, con quien visité Ciénaga y Aracataca, en la búsqueda de la magia de García Márquez. Por Anairda Castor Estaba ahí, esperándonos, imponente, con sus ocho columnas y blanca altura románica, en su plaza, la Plaza del Templete, en Ciénaga. Iluminado por el sol que se ponía en su pináculo, nos atrajo con fuerza hasta su centro. Fue ahí, en ese punto, donde descubrimos los ocho ejes, de cada uno de los cuales se desprendía una calle hacia el pueblo. En el eje principal se erguía la iglesia con su hermosa cúpula que rasca el cielo, y a la izquierda, la casa de la municipalidad. El resto de sus ejes diagonales se internaban entre las casas y construcciones de donde iban saliendo sus habitantes para dar vida y llenar de música a la plaza, en esa tarde de sábado. Una de esas diagonales nos mostró la ruta hacia nuestro destino: Aracataca, en busca de todo aquello que engendró a tantos personajes literarios en la mente...
Esta es la tercera reseña que hago en un mes sobre novelas escritas por mujeres. Me honra hacerlo. La primera fue Las ermitañas del mar, de la colombiana Alejandra Jaramillo Morales, seguida de El invencible verano de Liliana , de la mexicana Cristina Rivera Garza. Ahora, deslumbrado todavía por la fuerza de la historia y de la narrativa, escribo sobre Celeste , de la brasileña Maria Benedita Bormann, quien era también conocida como Délia . La novela que acabo de leer, en formato digital, es la primera traducción al español de Celeste , por parte de Juan Camilo Perdomo, en el marco del Proyecto ganador de la Beca para Proyectos Editoriales Independientes, Emergentes y Comunitarios 2025, por el Programa Distrital de Estímulos (PDE) del Instituto Distrital de las Artes – Idartes. Desde la presentación del trabajo de traer al español lo que fue concebido y escrito en portugués decimonónico, quise leer la novela de esta autora, prácticamente desconocida en el país. El lenguaje, a...