A los topos mexicanos, con toda la gratitud Es muy probable que este sea el último cuento que escriba. Y, como muchos otros, tal vez nadie lo lea. Es también una crónica, un testimonio personal. De modo que, como soy el escritor y el lector al mismo tiempo, he cumplido el objetivo. Puede ser, incluso, una terapia para tratar de embolatar el tiempo durante el que permanezco cautivo entre las paredes húmedas de lo que fue un baño, algunas de cuyas baldosas se han desprendido y forman montículos que con los pies descalzos he ido empujando de a poco, en realidad no estoy seguro de en cuánto tiempo ni hasta dónde, pues el espacio es bastante reducido. Apenas quepo yo. Los he corrido para poder estirar las piernas, los brazos, mover el cuello. No me puedo poner de pie, a duras penas me muevo en cuclillas. Pero algo es algo. El primer día, además de las baldosas, cayó una buena cantidad de agua en lo que era el espacio de la ducha. Con una toalla y baldosas despren...
Escritor colombiano, autor de cuatro novelas, más de 400 cuentos en diversos géneros, poemas y ensayos. Desde 1981 ejerce el periodismo y desde entonces ha trabajado también en la docencia universitaria y el sector editorial. En la actualidad prepara su quinta novela, "Un crimen no misterioso", y un libro de cuentos dirigido a niños y niñas.